Grandes esperanzas

Grandes esperanzas

Comienzo el camino hablando de Grandes esperanzas, una de las grandes obras maestras de la literatura que escribió Charles Dickens y que hoy me han traído los Reyes Magos de Oriente (oriente para mí siempre quedó en Jaén).

La edición del libro, por su belleza, hace las veces de juguete. Así que hoy estoy como cualquier niño que al abrir su regalo empieza a disfrutar jugando. Mi Grandes esperanzas está ilustrado por Ángel Mateo Charris: ir saltando de ilustración en ilustración, hasta el final, es ya un placer. Ya he comenzado una nueva vida junto al protagonista: el huérfano Pip.

Fue un día memorable, pues obró grandes cambios en mí. Pero ocurre así en cualquier vida. Imaginémonos que de ella arrancáramos un día especial y pensemos en lo distinto que podría haber sido su curso. Deténgase el lector y piense por un momento en la larga cadena de oro, de espinas o flores que, de no ser por la formación del primer eslabón en un día memorable, jamás le hubiese atado.

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Poco después de abrir el regalo, he recordado un ejercicio que hicieron los alumnos del Taller de creación literaria de Cañero (Córdoba). Les pedí que entrevistaran a Charles Dickens con motivo del 200 aniversario de su nacimiento. Algunos viajaron en el tiempo para encontrarse con el escritor; otros trajeron directamente a Dickens hasta nuestros días. El resultado fue muy divertido: alumnos que preguntaban a Dickens por temas de la vida en la Inglaterra del siglo XIX, o un escritor nacido doscientos años atrás respondiendo cuestiones de actualidad. El debate posterior en el que salieron curiosidades sobre el autor de Oliver Twist (los alumnos se documentaron como profesionales) fue también un estupendo ejercicio literario.

Nuestras grandes esperanzas se habían desvanecido como nuestra niebla de los marjales ante los rayos del sol.

301822_10151148260991986_1241923355_nLás escasas páginas que llevo leídas están resultando ya un doble beneficio. Por un lado la historia en sí, narrada con el estilo inconfundible de Dickens que directamente nos hace conectar con el personaje, siendo partícipes de cada una de las acciones del protagonista. Por otro, página a página, no dejo de ver posibles ejercicios que pueden funcionar en las clases de creación literaria.

Lo que seguro repito este año es el ejercicio de la entrevista. Puede que con Albert Camus (cien años de su nacimiento). Literatura hay, y también alumnos dispuestos a crear algo nuevo con ella. Aún no está escrito, pero tengo grandes esperanzas.

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