Reseña de Santos Domínguez sobre Teoría de lo imperfecto y El vigía

El vigía sigue navegando a buen ritmo. En esta ocasión, Santos Domínguez escribe sobre mi libro en su blog En un bosque extranjero. Esta vez, con la perfecta compañía de Antonio Luis Ginés y su Teoría de lo imperfecto.

http://santosdominguez.blogspot.com.es/2015/11/nouvelle-siltola.html?m=1

La Isla de Siltolá inaugura la colección Nouvelle, dedicada al microrrelato, con dos volúmenes: Teoría de lo imperfecto, del poeta y narrador Antonio Luis Ginés (Iznájar, 1967) y El vigía, el primer libro de Diego Marín Galisteo (Baena, 1981), profesor de talleres de narrativa breve.
Hay en los dos libros, como es habitual en el género, un cruce de ficción y realidad que se anuncia ya en las espléndidas fotografías de portada y contraportada.
A medio camino entre lo narrativo y lo lírico, el microrrelato responde a varias de las características (levedad, rapidez, exactitud…) que Italo Calvino fijó como propias de la posmodernidad y es por eso una de las formas narrativas más representativas de este nuevo milenio, un género emblemático del siglo XXI caracterizado –de ahí su proximidad con la poesía- por la fuerza expresiva de textos breves cargados de sentido.
Variados en tema y en tono, en voces narrativas y enfoque, los microrrelatos de Antonio Luis Ginés y de Diego Marín Galisteo habitan un territorio de frontera entre la realidad y la imaginación, entre el ingenio, el efecto de suspensión, la paradoja o la sorpresa, claves fundamentales de la concentración y la unidad de efecto propias del género.

Dejo aquí una muestra de cada uno de estos dos volúmenes:

Touché, de Teoría de lo imperfecto:
La niña le regala una flor y una golosina. Él la mira sorprendido, sonríe mientras huele la flor y empieza a relamerse antes de probar la golosina sin dejar de mirar su pequeño cuerpo. Sus canas se agitan al viento. ella dobla el sobre con cianuro en polvo y baja los ojos.

Y La boda, de El vigía:
A veces gimen o maldicen en voz baja. Incluso puede que pierdan un brazo o se les descuelgue algún ojo. Pero por mis invitados no se preocupe. Cuando acabe la ceremonia abandonarán la iglesia camino del cementerio, de uno en uno, sin hacer mucho ruido.

Anuncios

Acerca de diegomaringalisteo

Aún no está escrito
Esta entrada fue publicada en Uncategorized. Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s